Los ángeles caídos
Caen las plumas en la noche sin sentido,
susurros de luz que se tornan en olvido,
la luna los mira con rostro dividido,
y en el pecho llevan un silencio herido.
Cruzan las ruinas del cielo desolado,
con alas de sombra y brillo castigado,
llevan en la frente un fuego condenado,
y en sus ojos guardan un sueño olvidado.
Aunque busquen al fin la esquiva redención,
se topan con sombras vestidas de traición,
levantan en la noche su tensa canción,
y encuentran, al final, la fría perdición.